31 mar. 2026
La relación entre salud, innovación e industrias creativas ya no es una posibilidad futura, sino una necesidad presente. Así quedó demostrado en “Pulso: Primer encuentro de industrias creativas, salud e innovación”, realizado en el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini y organizado en conjunto a Chile Creativo y Transforma Innovación en Salud, ambos proyectos de CORFO.
La instancia reunió a actores públicos, privados, académicos y del ecosistema creativo para abordar uno de los grandes desafíos del país: transformar el sistema de salud desde una mirada más integrada, colaborativa y centrada en las personas.
En un contexto donde los sistemas de salud enfrentan crecientes niveles de presión, desde el envejecimiento de la población hasta el aumento de enfermedades crónicas, la conversación se trasladó desde soluciones aisladas hacia cambios estructurales. Y en ese escenario, la creatividad emerge como un habilitador clave.
Como explicó Sebastián Marín, Subdirector de Cultura y Gestión de Innovación del Centro de Innovación UC: “Esta iniciativa nace con el objetivo de poner en valor cómo la convergencia de sectores que en un principio pueden parecer distantes, como la salud y las industrias creativas, puede potenciar no solo a ellos mismos, sino también la vida de las personas y el desarrollo país”.
“La innovación es un vehículo para encontrar soluciones desde la tecnología, las metodologías y las nuevas formas de hacer, pero también para generar conexiones que antes no existían entre estos ecosistemas”, agrega Marín.
Esta iniciativa nace con el objetivo de poner en valor cómo la convergencia de sectores que en un principio pueden parecer distantes, como la salud y las industrias creativas, puede potenciar no solo a ellos mismos, sino también la vida de las personas y el desarrollo país.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de avanzar desde un modelo de salud reactivo hacia uno preventivo, anticipatorio y más cercano a las personas. Jean-Jacques Duhart, Vicepresidente Ejecutivo de Pro Salud Chile, fue enfático en este punto: “Los sistemas de salud ya no están dando el ancho. No se trata de innovaciones marginales, sino de incorporar nuevos modelos de intervención, procesos y prácticas que permitan una transformación real”.
Este cambio implica no solo incorporar tecnología, sino también rediseñar la experiencia completa del sistema de salud: cómo se previene, cómo se educa y cómo se acompaña a las personas en el tiempo.
En este nuevo escenario, la creatividad deja de ser un complemento para transformarse en un componente estructural del sistema. Gabriela Genovese, Founder de Panambí Ventures y encargada de la master class del encuentro, lo plantea desde el diseño de nuevas experiencias: “La innovación y la creatividad son fundamentales para diseñar nuevos sistemas de atención y prevención en salud, que van a ser el gran tema de los próximos años”.
Y agrega una dimensión clave: “Se trata de pensar creativamente sistemas que permitan sostener cambios de hábitos y mejorar la calidad de vida, entendiendo a las personas dentro de un ecosistema mucho más amplio”. Este enfoque pone el acento no solo en la tecnología, sino en cómo las soluciones se integran en la vida cotidiana, facilitando cambios de comportamiento sostenibles en el tiempo.
La innovación y la creatividad son fundamentales para diseñar nuevos sistemas de atención y prevención en salud. Se trata de pensar creativamente sistemas que permitan sostener cambios de hábitos y mejorar la calidad de vida, entendiendo a las personas dentro de un ecosistema mucho más amplio.
La conversación también abordó un aprendizaje reciente y crítico: la pandemia como punto de inflexión para repensar la autonomía y resiliencia del sistema de salud. Desde esa experiencia, la Dra. Catterina Ferreccio, Directora del Instituto de Salud Pública (ISP), plantea un desafío estratégico para el país: “La pandemia nos enseñó que no podemos depender completamente del exterior. Necesitamos desarrollar capacidades productivas que nos permitan enfrentar futuras crisis con mayor autonomía”.
Y complementa con una reflexión clave sobre el contexto local: “Tenemos que impulsar soluciones de calidad, seguras y efectivas, pero adaptadas a nuestras condiciones. No podemos autoimponernos estándares que terminan frenando nuestra capacidad de producir”.
La pandemia nos enseñó que no podemos depender completamente del exterior. Necesitamos desarrollar capacidades productivas que nos permitan enfrentar futuras crisis con mayor autonomía. Tenemos que impulsar soluciones de calidad, seguras y efectivas, pero adaptadas a nuestras condiciones.
En esta línea, destaca la importancia de avanzar hacia plataformas productivas flexibles, especialmente en ámbitos como vacunas y biotecnología, que permitan responder con rapidez ante nuevas emergencias sanitarias, espacio donde la innovación y la creatividad pueden jugar un rol crucial.
Uno de los principales consensos del encuentro fue que la transformación del sistema de salud no puede abordarse desde un solo lugar. Requiere colaboración, integración de capacidades y una mirada multidisciplinaria. En ese sentido, la convergencia con las industrias creativas abre nuevas posibilidades, desde tecnologías inmersivas hasta videojuegos, simulación y herramientas digitales, el aporte creativo puede incidir directamente en áreas como rehabilitación, educación de pacientes y prevención.
Como plantea Jean-Jacques Duhart: “Necesitamos integrar capacidades de distintas industrias. Las tecnologías creativas pueden jugar un rol clave en educación, prevención y gestión de la salud, empoderando a las personas. Chile tiene el potencial de convertirse en un polo de innovación en salud de clase mundial, articulando creatividad, tecnología y conocimiento”.
La industria creativa puede jugar un rol clave en educación, prevención y gestión de la salud, empoderando a las personas. Chile tiene el potencial de convertirse en un polo de innovación en salud de clase mundial, articulando creatividad, tecnología y conocimiento.
El encuentro “Pulso” dejó en evidencia que el desafío no es solo desarrollar nuevas soluciones, sino construir un ecosistema capaz de sostenerlas en el tiempo. La articulación entre sector público, academia, industria y mundo creativo aparece como un factor clave para avanzar hacia modelos más efectivos, humanos y sostenibles.
El futuro de la salud no se definirá únicamente en hospitales o laboratorios, sino también en la capacidad de integrar miradas, diseñar experiencias y construir soluciones centradas en las personas.
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