12 nov. 2025
La tecnología ya no solo impulsa la eficiencia o la innovación: también está transformando la manera en que las marcas cuentan historias. En la actualidad, la Inteligencia Artificial, la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual están redefiniendo el concepto de narrativa, permitiendo experiencias más inmersivas, multisensoriales y emocionalmente memorables.
Para Erwin Vergara, Creative AI Lead de Accenture Song Chile, estas herramientas no reemplazan la creatividad humana, sino que la amplifican. “En Accenture estamos combinando tecnologías emergentes para llevar el storytelling de marca a nuevos niveles de inmersión. La IA generativa se ha convertido en un acelerador clave para la creación de contenido dinámico: hoy es más rápido y económico construir entornos narrativos espaciales gracias a modelos generativos avanzados”.
Según el Creative AI Lead de Accenture, las tecnologías de realidad extendida (VR y AR) han abierto el camino hacia historias que no solo se ven o se escuchan, sino que se sienten. “Nuestros expertos en experiencia han incorporado elementos como audio espacial, hápticos e incluso olores digitales para envolver a las audiencias en historias más vívidas, activando memorias y emociones de forma sin precedentes. El resultado son narrativas inmersivas que no solo informan, sino que se viven, logrando una conexión más profunda con la marca”.
En un mundo saturado de mensajes, la atención se ha vuelto el recurso más escaso. Por eso, las marcas con propósito están buscando formas de reconectar con la emoción humana, y la tecnología se ha convertido en un puente eficaz para lograrlo.
Estudios de Accenture revelan que el 75% de los consumidores que utilizan realidad aumentada desean aplicarla en sus compras, y que dos tercios comparten sus experiencias de marca con filtros AR en redes sociales. La conclusión es clara: cuando una historia es inmersiva y significativa, no solo capta la atención, sino que inspira acción y amplificación orgánica.
“Una historia bien diseñada no solo involucra más al consumidor, sino que amplifica su alcance mediante el boca a boca digital. Incluso hemos visto experiencias de VR que permiten a las personas vivir el producto antes de comprarlo, como en el caso de una simulación automotriz donde los usuarios personalizaban y probaban su vehículo en un entorno virtual. Eso acorta el camino hacia el deseo de compra y fortalece el vínculo emocional con la marca”, señala Erwin Vergara.
Más allá de la fascinación tecnológica, el verdadero valor de estas nuevas narrativas está en su capacidad de generar significado. Las herramientas emergentes permiten diseñar experiencias que conectan desde la emoción, creando un tipo de vínculo entre marca y persona que trasciende lo racional.
“Estamos utilizando IA generativa para adaptar creativamente el contenido en tiempo real, y RA/VR para entregar esas historias en formatos digitales emergentes altamente envolventes. Esta combinación de diseño de experiencias y tecnología logra que las narrativas de marca sean más memorables, al convertir al cliente en participante activo dentro del relato”, finaliza el Creative AI Lead de Accenture.
En esta nueva era, las historias que dejan huella no solo se cuentan: se viven, se comparten y se sienten. Y cuando la tecnología se pone al servicio del propósito y la emoción, la creatividad alcanza su punto más humano.
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