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Consumidores en transformación: cómo la inteligencia artificial está redefiniendo las decisiones, expectativas y vínculos con las marcas

14 de mayo de 2026

La irrupción masiva de la inteligencia artificial está transformando profundamente la relación entre las personas, las marcas y los procesos de consumo. Más allá de la automatización o la eficiencia operativa, la IA está impulsando cambios culturales, conductuales y estratégicos que hoy comienzan a redefinir cómo las audiencias buscan información, toman decisiones y construyen confianza.

Desde el sector de la consultoría, inteligencia de negocios e investigación de mercado, el fenómeno ya no se observa únicamente como una tendencia tecnológica, sino como una transformación estructural del comportamiento del consumidor y de las dinámicas de conexión entre empresas y personas.

Para Rafael Céspedes, CEO Chile de Provokers, “la inteligencia artificial dejó de ser una promesa tecnológica para transformarse en un nuevo ‘sistema operativo’ del consumo. Hoy, una parte creciente de las decisiones no comienza en una góndola, un buscador o una conversación social: comienza en una interfaz de IA. Y eso cambia radicalmente cómo las personas descubren, evalúan y eligen marcas”.

Desde su mirada, uno de los cambios más relevantes es que las plataformas de IA comienzan a posicionarse como intermediarios activos dentro del journey del consumidor, modificando la forma en que las personas buscan información y toman decisiones.

“La consecuencia es profunda: el consumidor ya no compara diez sitios; hace una sola pregunta y espera una respuesta sintetizada, contextualizada y personalizada. Para las marcas esto implica una transformación estructural. Ya no basta con ser visibles para Google; ahora deben ser comprensibles para los algoritmos generativos. La ventaja competitiva ya no estará solo en adoptar IA, sino en saber dirigirla culturalmente”.

Rafael Céspedes

Rafael Céspedes

CEO Chile Provokers

El consumidor ya no compara diez sitios; hace una sola pregunta y espera una respuesta sintetizada, contextualizada y personalizada. Para las marcas esto implica una transformación estructural. Ya no basta con ser visibles para Google; ahora deben ser comprensibles para los algoritmos generativos. La ventaja competitiva ya no estará solo en adoptar IA, sino en saber dirigirla culturalmente.

 

La consultoría y la inteligencia de negocios cumplen aquí un rol cada vez más relevante. Ya no se trata únicamente de analizar datos demográficos o hábitos de compra, sino de comprender nuevas dinámicas de comportamiento, emociones, niveles de confianza y formas de interacción mediadas por algoritmos y sistemas inteligentes.

Uno de los cambios más relevantes es que la inteligencia artificial está comenzando a convertirse en un intermediario activo dentro del proceso de decisión de compra. Esto implica que las marcas ya no solo deben pensar en cómo comunicarse con las personas, sino también cómo sus contenidos, productos y atributos son interpretados por plataformas y modelos de IA que comienzan a influir directamente en las recomendaciones y procesos de descubrimiento.

En paralelo, las transformaciones culturales y digitales también están modificando profundamente la manera en que las audiencias construyen identidad, pertenencia y afinidad con las marcas. Para Max Purcell, Gerente General de Collect Investigaciones de Mercado, las segmentaciones tradicionales ya no son suficientes para interpretar el comportamiento de los consumidores actuales:

“Durante años el marketing trabajó bajo una lógica relativamente estable: segmentar por edad, ingreso o grupo socioeconómico. Pero hoy esa costumbre puede llevar a errores profundos. Las nuevas audiencias se mueven por afinidades culturales, causas, estilos de vida, códigos digitales y comunidades emocionales mucho más fragmentadas”. 

“Hoy probablemente el desafío más complejo no sea vender más, sino entender a quién realmente le estamos hablando. Vemos campañas técnicamente correctas que no generan conversación y propuestas de valor que simplemente no conectan. Las tendencias ya no nacen únicamente en la publicidad o el retail; nacen en redes sociales, comunidades nicho, hábitos post pandemia y nuevas formas de relacionarse con el bienestar, el trabajo y el tiempo libre”, agrega el Gerente General de Collect Investigaciones de Mercado.

Max Purcell

Max Purcell

Gerente General de Collect Investigaciones de Mercado

Hoy probablemente el desafío más complejo no sea vender más, sino entender a quién realmente le estamos hablando. Vemos campañas técnicamente correctas que no generan conversación y propuestas de valor que simplemente no conectan. Las tendencias ya no nacen únicamente en la publicidad o el retail; nacen en redes sociales, comunidades nicho, hábitos post pandemia y nuevas formas de relacionarse con el bienestar, el trabajo y el tiempo libre.

 

En este contexto, el desafío ya no es solo medir comportamiento, sino anticipar tensiones culturales, comprender señales emergentes y traducir grandes volúmenes de datos en decisiones estratégicas para marcas y organizaciones.

Para la industria creativa este escenario representa una oportunidad y un desafío simultáneo: entender a un consumidor cada vez más informado, híbrido, exigente y mediado por inteligencia artificial, sin perder de vista que la confianza, la experiencia humana y la capacidad de interpretar emociones continúan siendo factores decisivos en la relación entre marcas y audiencias.